Por fin la Vinotinto se sacudió de la parsimonia que lo aquejaba. Este buen triunfo de Venezuela 3x1 ante Ecuador, revive las esperanzas de que nuestro fútbol siga en ascenso y podamos pensar en la posibilidad de asistir a un mundial.
La sangre nueva es, desde mi punto de vista, el motor que hizo fluir el coraje y la garra de un equipo que venía en descenso, pues de 15 posibles puntos sólo había logrado 1. Por esta razón, es que Yo particularmente creo que la responsabilidad directa de los malos resultados obtenidos en los juegos previos, es del director técnico de la Vinotinto.
Como es posible que este señor Farías, no haya tenido la capacidad de visualizar el Gran Potencial futbolístico que el mantenía en la banca venezolana, no les daba la oportunidad, no señor, eso es sólo culpa suya. Bien por la fanaticada tachirense, que se presentó en Pueblo Nuevo con la convicción de ver a su equipo, la Vinotinto, haciendo un buen juego y realmente salió decepcionado y molesto. Yo particularmente, no apoyo los insultos verbales hacia el entrenador, pero si apoyo su reclamo, su rabia. A pesar de la gran molestia que fue ver el fanático venezolano desesperado, valió la pena su reacción posterior al encuentro, pues parece que hizo que el señor Farías despertara y volteara su mirada hacia el banco... y allí encontró la FORMULA GANADORA, el futbolista joven, lleno de ganas, sin vicios y con la gran esperanza de que le den su oportunidad para demostrar lo que puede aportar por su país, por su selección.
Este es el resultado positivo de todo este calvario, sólo espero que el Director Técnico de la Vinotinto (Farías) lo haya entendido y en los venideros compromisos primero eche una mirada al grupo, al potencial que tiene en sus manos y que sólo debe manejar bien, pues todos los jugadores venezolanos tienen Calidad y Capacidad, es su trabajo señor Farías el saber mover las fichas.
R. León
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